Poesía y otras mentiras
Ante los ojos la blancura de la nada
callado.
Abrazado al mendigo de mis deseos
te espío.
Visito cada noche los rincones de tu cuerpo,desesperados deseos del calor de una almohada que se ha quedado fría
vacío
de soledad y de recuerdos.
Tiemblo,como un perro apaleado,como un niño sin regalos.
Bailo con la oscura sombra de la guadaña entre ideas de destierro.
Te espío.
Como un sueño, sin alba,continua negrura de pensamiento.
A veces miento,mal
me engaño para poder sobrevivirme
a las falsas esperanzas,grandes invenciones
besos y hasta mañana.
Que he perdido la alegría,que ya no muerdo,que de débil y viejo nadie a vuelto.
Te espío
mirando al techo
en una habitación vacía,en silencio.
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